¿Vale la pena tener un blog en 2021?

Aunque podemos achacarle a la pandemia muchos de los males que viven los mercados actuales, hay que tener en cuenta que ciertas crisis ya se venían venir.

En lo que a posicionamiento orgánico se refiere, herramientas como los blogs han experimentado una transformación. Aunque conserven buena parte de su poder en la estrategia SEO, ya no son tan imprescindibles como años atrás.

persona escribiendo en un blog en 2021

¿Por qué han perdido peso los blogs?

El principal motivo viene de un cambio de hábitos. Hábitos comunicativos. Lo que antes se explicaba en 300 palabras, ahora se resuelve en otros formatos más ágiles, como el vídeo o el audio. Plataformas como YouTube o formatos como el podcast permiten decir lo mismo de forma más personal.

Empezamos a notarlo hace unos años, cuando la tendencia era crear infografías que ilustraran los artículos. En 2021 ya se ha dado el salto hacia los contenidos audiovisuales que, hasta cierto punto, requieren menos tiempo que, por ejemplo, redactar un artículo de 1500 palabras.

¿Desplazados o eliminados?

Los blogs no están muertos, que nadie se lleve esa impresión. Tan solo digo que están siendo desplazados por otras herramientas más efectivas.

Los blogs son útiles como canal de información, o para mantener viva una página web gracias a contenidos frescos. También son de importancia cabal a la hora de aplicar palabras clave, las mismas que ayudarán a Google a entender qué servicios o productos ofrecemos.

El problema aquí es que, como herramienta de SEO orgánico, los usuarios desconfían de su efectividad. Los blogs requieren tiempo para ser efectivos. Un buen artículo, bien optimizado y con buenos enlaces salientes y entrantes puede requerir de tres a seis meses para llegar a las primeras páginas de Google.

Algunas conclusiones

Si empiezas con tu negocio y quieres trabajar el SEO orgánico, yo no renunciaría a un blog o sección de novedades.

Comenzaría con un empujón fuerte, para que cualquiera que entre en la página vea que hay movimiento, y luego reduciría el ritmo. Un ritmo que sea acorde al tiempo que puedes dedicarle al blog.

A partir de ahí, seguiría en Google Search Console las evoluciones de los artículos. Así podrás comprobar si la estrategia funciona o, si por el contrario, tienes que ajustarla.

En conclusión, no renunciaría a las ventajas de un blog en 2021, en parte si tienes unas redes sociales que se nutren de él o es tu único canal para llegar a los clientes.