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Hacer un buen negocio al contratar un redactor SEO

Ya he dicho en varias ocasiones que a esto del inbound marketing no puede jugar todo el mundo. Algunas empresas, por infraestructura, tienen que prescindir de esta clase de servicios que, por otra parte, impulsarían su notoriedad como marca.

contratar un redactor seo

Yo quiero trabajar contigo, pero entiendo que sumar el gasto de contratar un redactor SEO escapa a tu presupuesto. Aun así, no renuncio a la posibilidad de poner mi experiencia a tu servicio, así que podemos encontrar soluciones a medias.

Que sea una solución a medias no quiere decir que los resultados también sean a medias. Lo que quiero decir es que ni me haré cargo de todo el trabajo ni lo delegaré en ti.

El método Redactia de contentar a todos

Bueno, no es un método. Básicamente, es encontrar una solución para todos los presupuestos.

En ocasiones, no te hace falta más que un empujón para que tu estrategia de contenidos eche a andar. Con unas directrices te basta, ya que quizá tengas cierta experiencia en marketing.

Otra opción es que, mientras tú te encargas de la parte fácil, yo me encargo de la farragosa –o alguna de ellas–.

Decidas lo que decidas, afectará al presupuesto final. Si vamos arañando, al final encontraremos una cifra que te permitas, ya no digo permanentemente, al menos, durante un tiempo.

Porque quizá tus productos o servicios son estacionales. Entonces, tan solo necesitas poner toda la carne en el asador los meses previos al lanzamiento; o durante; o quizá a posteriori para que tus clientes no te olviden de cara a la próxima temporada.

Contratar un redactor SEO no es caro

A la que echas un ojo por Internet, ves que hay de todo.

Por un lado, están los freelance, que te atenderán encantados. Los encontrarás en directorios especializados o en sus propias webs. Hay copywriters excelentes que cortan el bacalao y todo pescado que caiga en sus manos. Otros son anónimos pero igual de efectivos.

Por otra parte, puedes probar suerte con las agencias. Digo probar suerte porque, a mayor la infraestructura, más bocas a las que alimentar, por lo que las tarifas serán menos económicas.

La tercera opción –si es que no me dejo alguna– es acudir a webs que ofrecen textos a cascoporro. Tiran los precios porque estrujan a los redactores que hay detrás, y si los estrujan, te puedo asegurar que la profesionalidad es la primera que se resiente. Quizá tu texto parece bueno pero luego no lo es tanto.

Las tarifas de Redactia

Vamos al grano. Aunque, por lo general, los profesionales no airean sus honorarios, haré una pequeña excepción.

Recuerda que es orientativa, ya que cada cliente es un mundo, pero te puede servir de guía a la hora de contratarme.

Para empezar, y que quede claro, no acostumbro a cobrar por palabras. Me parece lioso, más propio de traducciones –en las que también te puedo echar un cable–. Así que mis tarifas funcionan por horas, lo que es una ventaja para los clientes que quieren artículos SEO de temáticas populares y resulta menos ventajoso para aquellos que manejan temas especializados.

A continuación, los packs de redacción SEO de Redactia. El pago de todos ellos es mensual y los artículos se ofrecen al cliente con indicaciones de uso (uso de negritas, dónde colocar los enlaces, ubicación de fotos, etc.). Todo queda listo para su publicación y posterior compartición en redes sociales. La clave, en todos los casos, es la extensión de los textos, orientada a SEO más o menos intenso.

¡Aquí estoy!

Plan básico para empresas sin presencia en Internet que tienen algo que decir. Son textos que rondan las 300 palabras y van al grano, ofreciendo información valiosa sobre la marca y sus productos.

¡A todo SEO!

Plan avanzado con textos que superan las 600 palabras, generan necesidades y cuentan con un elemento didáctico. También se acompañan de más imágenes.

¡Maximum post!

Artículos que pasan de las 1.200 palabras. Exhaustivos, donde salta a la vista el trabajo y el cariño puesto en ellos. El objetivo es convertirlos en textos de referencia para la propia empresa, para los clientes e incluso para la competencia, que tendrá un espejo en el que mirarse.

A partir de aquí, el cliente decide cuántos artículos querrá a la semana. Ahí entraré yo para analizar la frecuencia. Tampoco hay que volverse locos. En cualquier caso, la idea no es multiplicar el precio de un artículo por la cantidad mensual. Lo bueno es que, a más pides, más económico te sale. La idea es que contratar un redactor SEO sea bueno, bonito y barato.