Categorías
Redactia Barcelona

Cómo detectar los pain points de tu cliente

Los pain points o puntos de dolor es un concepto del marketing que representa a las necesidades del potencial cliente. Al identificarlos, podrás ofrecerles soluciones a esas necesidades.

La idea es sencilla, aunque no nos tomemos el nombre al pie de la letra. Nadie está sufriendo. La idea aquí es conocer al cliente lo suficiente como para entender su comportamiento se sienta delante del ordenador y entra en nuestra web.

detectar los pain points

De detectar los pain points incorrectamente, el usuario saldrá de la tienda online en cuestión de segundos. De ofrecerle aquello que busca, no solo permanecerá más tiempo –que es bueno–, también nos comparará algo –que es mejor–.

¿De qué sirve detectar los pain points?

Detectar los pain points sirve, principalmente, para mejorar tu oferta. A más analítica alrededor de un producto, mayor tu capacidad de convicción a la hora de venderlo.

El identificarlos también ayuda con el propio diseño de la web que albergue el producto y –la parte que me toca– los textos que esta incluya, ya sean claims o descripciones.

A mayor precisión, más conectas con tus clientes. Aumenta la empatía entre vosotros, os entendéis mejor, entiendes sus necesidades, sabes de qué pie cojea su negocio.

Cómo detectar los pain points

Invirtiendo cierto tiempo y poniéndote en el pellejo de los potenciales clientes.

¿De dónde recabar esta información? De muchos lugares.

Para empezar, de las estadísticas de tu web corporativa o de tu tienda online. Ya sé que cuesta extraer conclusiones de todas esas cifras, pero herramientas como Analytics, de base, ofrecen muchísima información relevante.

Cómo detectar los pain points de tu cliente 1

En ocasiones es algo tan sencillo como entender cuál es la edad dominante en las compras.

Naturalmente, conocer mejor al usuario también implica adentrarse más en su mundo.

Quizá descubras que las mejores ventas vienen de usos inesperados de tu producto. Por ejemplo, vendes muebles de recibidor sencillos y prácticos a cascoporro y, por los comentarios de la gente, entiendes que la gente los está usando de mueble de lavadero para sus escobas y productos de higiene.

Allí donde se dé una conversación sobre tu producto, allí se encontrarán los pain points de la gente. Pueden ser los comentarios que hagan en un marketplace o las opiniones que se viertan en grupos de Facebook.

A lo mejor descubres que la gente está encantada con el mueble del anterior ejemplo, pero a un buen número de personas le gustaría que fuera más alto. Eso es un pain point.

Existen diferentes herramientas para recabar información. Yo, personalmente, comenzaría por Google Alerts. En este servicio puedes introducir un término de búsqueda y te avisará cuando alguien lo introduzca en Google. Quizá no aparezcan todos los resultados, pero sí los más relevantes.

Otra opción es realizar búsquedas clásicas, palabra por palabra.

¿Qué haces una vez detectas los pain points?

Pasas a la acción.

Coges los pain points y, por ejemplo, adaptas los textos de tu web a esas necesidades.

Así, de un discurso general pasas a uno concreto.

Lo mismo con los elementos gráficos de la web. Quizá, insistiendo en el ejemplo del recibidor/escobero, te interesa añadir en el carrusel de la página de inicio una foto con este nuevo uso.

detectar los pain points

Las posibilidades de atraer la atención de tus clientes son numerosas. Algunas de esas medidas puedes tomarlas por tu cuenta, pero otras, mejor déjalas en manos de los profesionales. La cuestión es que detectar los pain points no es moco de pavo. Tiene su tiempo, de trabajo y de investigación, así que no desesperes si te pones a indagar y extraes pocas conclusiones. Quizá tu potencial cliente sea un hueso duro de roer o, directamente, tu producto está tan bien parido que cumple con las expectativas del cliente.