Usa correctamente los párrafos cortos en tus artículos

No sé si lo has notado, pero los copywriters tendemos a escribir frases cortas.

Cada frase se convierte así en una idea.

No es un accidente, ni tan siquiera un vicio. Es premeditado.

Porque las frases cortas son más fáciles de entenderse en su totalidad. No obligan a leer y leer e incluso volver a atrás en el texto como suele ocurrir con los párrafos largos.

Por eso, hoy voy a explicaros lo bueno y lo malo de los párrafos cortos en el copywriting digital. Cómo construir las frases para que queden bien sin perder su valor informativo.

ejemplo de visibilidad de párrafos cortos y largos

Ventajas de los párrafos cortos en un post

La primera es la concisión.

Mucha gente lee en diagonal porque no tiene tiempo para echarle rato a la lectura.

Incluso formatos como el móvil permiten pequeños textos en pantalla, así que una parrafada siempre será vista como un desafío.

No tiene nada que ver con la capacidad lectora de la persona; se relaciona más con hábitos propios de nuestro tiempo.

La segunda ventaja del párrafo corto es que condensa mejor la idea. Aunque leas un par de frases, entiendes que te has llevado una porción de sabiduría.

Cuando esas “porciones” son muchas, como suele ocurrir en los artículos long form, va bien identificar las importantes. En estos casos, nada mejor que aplicar negritas a una parte de ese texto.

Las negritas también son idóneas para esos párrafos que, por mucho que quieras o lo intentes, no puedes volver más cortos. Indicarán al lector donde está la acción.

Lo ideal es que una de esas personas que lee en diagonal pueda hacerse una idea del contenido del post en una pasada. Comenzará por los títulos y escogerás frases o palabras al azar.

Si cuando finalice el “escaneo” el tema le sigue pareciendo interesante, le dará una oportunidad al resto del texto.

Desventajas de los párrafos cortos

Más que desventajas, llamémoslo inconvenientes, porque lo que es bueno para una estrategia, puede ser malo para otra.

Los párrafos cortos se llevan mal con los artículos técnicos. Como tienen mucha información que ofrecer, generan una impresión pobre; cortan el ritmo del texto.

También entran en conflicto con el interés divulgador del artículo.

Los párrafos cortos quieren generar una sensación de diálogo, una proximidad con el lector. Podría entenderse como un exceso de informalidad.

Igualmente, un texto largo compuesto por numerosos párrafos cortos puede ser interminable cuando lo muestras en un móvil. Te puedes pasar minutos scrolleando.

¿Entonces qué? ¿Van bien o no?

Van bien, van bien.

Lo importante aquí es que debes analizar concienzudamente a tu target. Saber si el párrafo corto conectará con él/ella.

Una de las formas de saberlo es con el porcentaje de rebote. Lo encontrarás en las estadísticas de tu web. Google Analytics es la herramienta adecuada en estos casos.

A más alto el porcentaje de rebote, menos interés tiene la gente en tus textos. En pocas palabras, se marchan.

Esto obliga a organizar mejor los textos y ubicar los contenidos más interesantes a comienzo del post. Poner toda la carne en el asador, que incluye emplear diferentes tamaños de texto (en títulos, por ejemplo), citas y otros formatos que anclen al lector.

Requiere prácticas, mucho ensayo y error, así como atención a las estadísticas de la página.


Foto por Nathan Dumlao on Unsplash.