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Diseño o textos para web: quién llegó antes

Cuando hablo de textos para web, no solo me refiero a las página de quiénes somos y los dos o tres claims que figurarán en la página de inicio. Por textos para web entiendo cada párrafo de cada sección que estarán accesibles a los usuarios, desde las descripciones de servicios hasta los datos de contacto, importantísimos en tu estrategia SEO.

No hay textos sin marca

El proceso de componer unos buenos textos para tu página web pasa por conocer tu marca al máximo. No solo tener una idea del sector en el que te moverás, también conocer el recorrido al que aspiras y cómo se mueve la competencia por este terreno.

De este modo, aunque no saldrán solos, sí serán textos más eficaces, ya que nada queda en el aire.

textos para web

Además, siempre es mejor partir con los textos de tu marca bien definidos que ampliarlos una vez se ha establecido el diseño de la página web. El desarrollador se tirará de los pelos para encajar dos nuevos párrafos allí donde solo iba uno.

Una forma rápida de saber si tus textos web son efectivos es formularte las clásicas preguntas qué, cómo, cuándo y por qué. De lograr responderlas, estarás bastante cerca de unos textos perfectos.

A partir de ahí, el asunto es darles un estilo que también congenie con la marca.

Ten en cuenta el posicionamiento

La necesidad de palabras clave en los textos para web de tu marca también influye en cómo se redactan.

Las palabras clave pueden llegar a condicionar sintácticamente una frase, en especial los claims, que corren el riesgo de volverse artificiosos.

Si tuviste en cuenta el anterior apartado, introducir las palabras clave será más sencillo. Tan solo has de tener en cuenta que algunos segmentos tendrán que explicarse de forma distinta, con sutilezas que abran camino a las keywords.

De no tener en cuenta el posicionamiento en tus textos para web, probablemente te verás enganchando de cualquier modo las palabras clave que tu estrategia determine. O peor, te verás en la obligación de reescribir párrafos porque tú ibas en una dirección y el SEO apunta a otra equidistante.

Buena comunicación con el desarrollador

Como decía, va mejor empezar el diseño de tu web con los textos pensados que luego introducirlos con calzador.

La comunicación con el desarrollador o maquetador del proyecto es fundamental, ya que puede orientarte acerca de las extensiones de los párrafos.

textos para web recién diseñada

Por ejemplo, puede decirte que el texto “quiénes somos” presente en la página de inicio no pase de las cien palabras porque corres el riesgo de que la foto a la que acompañará quede deslucida.

Así, sabiendo esto, puedes sintetizar lo que querías decir en 500 palabras y dejar esas quinientas para la página “quiénes somos”, donde la parrafada estará en su salsa.

Piénsalo como la compra de unos zapatos. Pueden ser muy bonitos por fuera pero también tienen que ser tu talla. A partir de ahí, también interesaría que no apretaran al llevar calcetines. Pues eso, que en el caso de la web, todos los elementos han de calzar al mismo nivel.

Los textos para web trabajan por la arquitectura de la página

En el momento en que tengas pensados tus textos web, verás en qué secciones has sido más generosos y cuáles demandan mayor atención.

Algunas, por la propia naturaleza del negocio, no dan para más, mientras que en otras podrían enrollarte interminablemente.

Mi primer consejo es que buscaras el equilibrio, pero sería un error, ya que la arquitectura de la web contempla tales eventualidades. Gracias al enlazado interno puedes dar protagonismo a las páginas discretas y permitir a las nutridas que se expresen. Al encontrarse unidas por el enlace, podrán intercambiar visitas y autoridad.

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Naturalmente, como toda técnica SEO, el enlazado interno requiere cierta cabeza, va más allá de pedirle a los niños populares que jueguen con los introvertidos.

Todo esto lo digo porque veo páginas con secciones en la que los textos ocupan una línea desangelada o esa misma línea se hace acompañar de numerosas imágenes.

La experiencia de usuario se resiente, así que, en estos casos, casi que es preferible:

  • Darle una vuelta a lo que se quiere contar, no vaya a ser que puedan decirse más cosas.
  • Unir esa información a otra página y ahorrarte una sección que puede decepcionar a las visitas.

Conclusiones

Mis conclusiones sobre el dilema entre priorizar el diseño o los textos de una web pretende ser salomónica con matices. Se puede llegar a un consenso con los diseñadores, incluso con aquellos que te cuentan milongas y te prohíben introducir textos voluminosos.

Acostumbra a pasar cuando el desarrollador trabaja con una plantilla predefinida y, ni sabe modificarla para que los contenidos queden ajustados, o la propia plantilla da poco juego al respecto.

Pero también sé que muchas empresas se embarcan en el diseño de su web corporativa desde cero, sin idea de cómo la quieren ni qué textos aparecerán en ella. Trabajan sobre la marcha y, por lo tanto, el desarrollo debe adaptarse a este modelo. No es fácil, pero es posible. Nuestro consejo, por experiencia personal, es trabajar con más lorem ipsum de lo que corresponde, hasta que el diseño luzca bien en una página atiborrada. Si, por fortuna, los textos definitivos ocupan la mitad, un respiro que ganamos.